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  • Foto del escritor: InterTextual
    InterTextual
  • 16 ago 2021
  • 4 Min. de lectura

Por: Fran Agüero


16 de Mayo de 2000


¡Regreso! y caí… Qué tan difícil es renunciar a lastimarnos a nosotras mismas y no sucumbir ante la presión de ese pequeño corazón que sin pensarlo se desconecta del cerebro y toma sus propias decisiones.


Eran las 4 de la tarde y estaba yo sentada en un sofá mientras contemplaba el ventanal del hotel y aguardaba para hacer un último servicio antes de ir a cenar y descansar un poco de la pesada rutina de putear. En ese momento solo sentí que alguien me tapo los ojos es obvio que en estos menesteres la alerta y el peligro son constantes sin embargo al sentir sus frías y suaves manos sin pensarlo supe que era él. El mundo se detuvo por instantes y sentí aquel aroma a perfume de nuevo, está claro que en ese momento mi parte racional y frívola me exigía salir corriendo y poner aquel imbécil en su lugar sin embargo mi parte irracional que siempre termina por dominarme solo me mantuvo ahí inmovil, sintiendo aquellas manos sobre mi cara, inhalando aquel delicioso perfume y sintiéndome viva por una cuarta vez.


Mientras me tapaba los ojos se acercó y con su voz nasal y delicada además de aquel zumbidito me susurró al oído:


Las flores son rojas y los claveles no siempre se que soy un idiota, pero mi corazón no te miente; Las manzanas son dulces y las peras arenosas; Te extrañado con el alma y quiero decirte mil cosas.

Destapo sus manos y con una impecable camisa blanca, sus ya tradicionales converse rojas, sus escurridas caderas y menudo cuerpo delgado estaba ahí frente a mi con un ramo con 19 rosas, más tarde entendería que tuvo la delicadeza de poner una rosa por cada día que había pasado desde que nos conocimos. Se sonrió dejando entrever sus hermosos frenillos y acto seguido como es costumbre su caballerosidad me pregunto: ¿Está ocupada la princesa? Tuve la oportunidad de decirle que sí y salir huyendo sin embargo no pude menos que quedarme de pie y contemplarle, sentir la ira de los recuerdos de verlo besándose con su novia y en contraposición la ternura de aquel ser humano frágil y dulce delante de mí.


Me acerqué a él lenta y sigilosamente, dos pasos adelante y ya solo nos separaban 20 cm y le puse la cachetada más intensa que he dado en mi vida, él se quedó paralizado y acto seguido lo besé con locura, como si de sus labios brotara agua pura y yo fuese una migrante del desierto, me refresque en su boca y ahí me refugié, mi beso fue correspondido y sus brazos se enredaron en mi cintura. Ambos congelamos el tiempo y simplemente fuimos nosotros, no éramos nada ni nadie, no existía nada alrededor. Terminó ese beso y no podía escapar a la conversación que tanto me había pedido y yo tanto me había negado a darle.


Conversamos no más de 15 minutos y él elaboró toda una apología a lo mal que su relación estaba, como las peleas y la falta de comunicación habían quebrantado el vínculo que le unía a la que sorprendentemente tenía 1 año de ser su novia. Me indicó los motivos por los cuales quería terminar la relación, echó sobre mí un balde de realidad y me recordó que esto no era más que un imposible, a pesar de sus promesas yo no quiero creer en nada de lo que me dice pues estoy convencida que solo es otro chico que busca crear una novela romántica con la prostituta con la que se enganchó porque le da lo que su novia no le puede dar.


Sin embargo mi querida Alita, algo en mí guarda la esperanza, en la conversación que tuvimos no puedo dejar de repensar la frase “ambos tenemos que ser libres para poder amarnos” y bueno es que está claro que yo estoy en esta cárcel de profesión donde mi tiempo no es mío y mis deseos tampoco pero ¿Sebastian de qué está preso?. ¿Será que se refiere a su novia como una cárcel? Esto sería bien triste pues es un poco lo que yo vivo a diario vendiendo fantasías y mentiras a personas que creen que estoy comprometida con ellos y lo que hacemos mientras en la mayoría de los casos solo divago en mi mente esperando que termine su faena deprimente.


Me quedo dando vueltas en esa frase y espero que cumpla su promesa de encontrarnos de nuevo, estoy algo emocionada porque mi amigo Alonso vendrá a verme en los próximos días. Son ya más de 2 años de no vernos y quiero ver que hay de nuevo en su vida y que ha sido de él la verdad dice que viene con muchas sorpresas y que voy a quedar boquiabierta cuando nos topemos nuevamente.


A descansar, este día después de todo no fue tan malo y sabés destino, sabés universo. ¡Si tenía la oportunidad de sentirme viva una 4ta vez! No hubo sexo, no hubo un más allá de mis 19 rosas y una blusa de seda roja que quedó impregnada de su aroma y que juro por los restos de madame bovarie nunca lavaré para abrazarla por las noches y sentirme entre sus brazos mientras sueño que mi realidad no es mi realidad y construyo en el mundo de los sueños la felicidad que anto anhelo.


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  • 2 ago 2021
  • 2 Min. de lectura

Por: Fran Agüero


9 de mayo de 2000


Abro los ojos y me reconforto en acariciar mi cuerpo sucio por el pasar de las manos de tantos hombres que ayer me hicieron suya, tantos hombres que se sintieron machos al pagar a una puta para contrarrestar la frigidez de sus esposas. Tantos y tantos machos que no se pueden quedar sin derramar su semén como si se les fueran a hinchar los testículos. Hoy puedo decir que solo soy otra puta más… Hoy puedo asegurarme a mí misma que veo la salida de este mundo más distante que nunca.


Llevo varios días sin escribir pues aún me atormento con el recuerdo de ver a el imbécil ese caminar de la mano con su novia por los pasillos del centro comercial ya mencionado. Me ha llamado no menos de 200 veces, me ha mandado mensajes y caritas para tratar de convencerme que solo le de tiempo de cerrar su “martirio” para correr a mis brazos. Bah que tan estúpido puede ser y que tan estúpido puede ser aún mas mi corazón que se resiste a ponerle el desalojo, que se niega a borrar de cada una de sus paredes su nombre y que se opone a desaparecer su aroma de mi nariz. Y es que aún acá acostada acariciándome puedo soñar con sus delgadas caderas, con su pubis tenso que acaricie como si nunca hubiese conocido varón. Como si no fuera lo que soy… Una puta…


De más está anotar en este diario que el día de ayer llego a mi trabajo con sus impecables converse rojas, sus hermosos lentes de pasta y su amable y penetrante sonrisa de hojalata. Me oculté y rogué a cada una de las compañeras le indicaron que no estaba disponible, que le informaran que me había ido a vivir a China. (Mal no estaría la idea si hablará mandarín). Desde el segundo piso de la pensión lo observe y en silencio simplemente lloré porque recordé y a veces recordar es mucho más doloroso que vivir porque es un ciclo en el que quedas atrapada y a veces tu misma te resistes a salir.


Es momento de levantarse y disponerse a un día más de trabajo, de entallarse la cintura y polvorearse los cachetes. De sonreír y oler a deliciosos jazmines mientras me dispongo a esperar en vitrina algún cliente me elija. Alita


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  • 26 jul 2021
  • 3 Min. de lectura

06 de Mayo de 2000


Hoy solo escribo la reconstrucción de varios pedazos rotos... Un zombi que se pasea por el mundo sin pena ni gloria y que simplemente existe porque tiene que existir....


El día de ayer conocí a la novia de Sebastian... Al final desperté de la fantasía que me había construido... Al final me di cuenta de lo absurdo e idiota que es el amor y la existencia del mismo.. Caminaba por multiplaza del este... Lo ví venir hacia mi y como en película en cámara lenta ví su cara de terror al mismo tiempo que una apuesta joven de tez rubia salía de una tienda para abrazarlo y agradecerle una bolsa que parecía había salido bastante onerosa.


Nos vimos a los ojos pero fingí total ignorancia sobre aquel tipo. Me detuve por segundos a ver como ambos se besaban amorosamente y en una fracción de segundos el abrió sus ojos y mientras la besaba cruzó las miradas conmigo... Con la puta... Con la que solo sirvió para escucharle y darle un poco de placer cuando posiblemente esa frígida rubia no puede dárselo. Cuando ella no quiera arruinar su cuerpo de gimnasio con las manos toscas y sucias de él que acarician con desenfreno como si nunca le fuera permitido acariciar.


Ahora entiendo que tan absurdo y que tan irracional es el mundo. En que momento me permiti fantasear con algo que no pertenecía a mi realidad, con alguien que tan solo era otro cliente que se acercaba a disfrutar de mi cuerpo pagando el precio justo del placer de buena calidad. Hoy me vuelvo a ver al espejo y me escupo y maldigo pues tenía para esta fecha varios días pensando en las ganas que tenía de volverle a ver, de volver a saborear sus besos y recoger las limosnas de amor que arrojaba al piso pero que con gusto yo recogía porque eran gotas que humedecen mi roído y agrietado corazón. Pero es que la culpa de todo esto es al final mía porque me permitió saborear los postres que no se sirven usualmente en mi restaurante. Ahora toca salir a trabajar otra vez Ale, toca maquillar al payaso y salir a fingir la sonrisa de nuevo. A provocar y complacer para ganarse el sustento de la familia y el propio. A ser Puta porque es al final lo que soy...


Por: Fran Agüero

06 de Mayo de 2000


Hoy solo escribo la reconstrucción de varios pedazos rotos... Un zombi que se pasea por el mundo sin pena ni gloria y que simplemente existe porque tiene que existir....

El día de ayer conocí a la novia de Sebastian... Al final desperté de la fantasía que me había construido... Al final me di cuenta de lo absurdo e idiota que es el amor y la existencia del mismo.. Caminaba por multiplaza del este... Lo ví venir hacia mi y como en película en cámara lenta ví su cara de terror al mismo tiempo que una apuesta joven de tez rubia salía de una tienda para abrazarlo y agradecerle una bolsa que parecía había salido bastante onerosa.


Nos vimos a los ojos pero fingí total ignorancia sobre aquel tipo. Me detuve por segundos a ver como ambos se besaban amorosamente y en una fracción de segundos el abrió sus ojos y mientras la besaba cruzó las miradas conmigo... Con la puta... Con la que solo sirvió para escucharle y darle un poco de placer cuando posiblemente esa frígida rubia no puede dárselo. Cuando ella no quiera arruinar su cuerpo de gimnasio con las manos toscas y sucias de él que acarician con desenfreno como si nunca le fuera permitido acariciar.


Ahora entiendo que tan absurdo y que tan irracional es el mundo. En que momento me permiti fantasear con algo que no pertenecía a mi realidad, con alguien que tan solo era otro cliente que se acercaba a disfrutar de mi cuerpo pagando el precio justo del placer de buena calidad. Hoy me vuelvo a ver al espejo y me escupo y maldigo pues tenía para esta fecha varios días pensando en las ganas que tenía de volverle a ver, de volver a saborear sus besos y recoger las limosnas de amor que arrojaba al piso pero que con gusto yo recogía porque eran gotas que humedecen mi roído y agrietado corazón. Pero es que la culpa de todo esto es al final mía porque me permitió saborear los postres que no se sirven usualmente en mi restaurante. Ahora toca salir a trabajar otra vez Ale, toca maquillar al payaso y salir a fingir la sonrisa de nuevo. A provocar y complacer para ganarse el sustento de la familia y el propio. A ser Puta porque es al final lo que soy...


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